Freud en uno de sus tantos libros intentó destruir la religión, explicando cómo es un refugio ante el miedo; en otros tantos escritos, intentó explicar cómo todo el que no siguiera sus enseñanzas no sólo era un bruto, sino que jamás alcanzaría “la luz”.
Nada es más religioso que el psicoanálisis, y los psicoanalistas no hacen más que intentar desesperadamente negar eso, intentando vestirse de científicos, aunque sin usar ningún método científico, ya que sus postulados son imposibles de contratastar con ningún otro hecho, cosa que a los más ortodoxos (fanáticos/fundamentalistas) les encanta.
Antaño, las corrientes cognitivo/conductuales eran las víctimas más grandes de los ataques neo-freudianos, hoy, en pleno Siglo 21, las víctimas son todas las terapias rápidas que, según estos fanáticos, “no profundizan en el origen, sólo intentan borrar el síntoma”, y si no son las terapias rápidas, cobran los psicofármacos, o sino, los manuales de Psiquiataría; ahora, destruyamos el fanatismo en nombre de la Ciencia, porque al ser Ciencia, NO ADMITE fanatismos de ningún tipo.
1- Las terapias rápidas responden a cuestiones concretas, pocos pueden darse el lujo de pagar una terapia durante cinco o seis años, y menos son los que quieren conocer cuestiones que no les interesa conocer, probablemente negadas o reprimidas por razones más que válidas; ¿por qué el psicoanalista debe forzar a sus pacientes a hurgar en su pasado, si el pasado es terriblemente doloroso para algunas personas, que deciden bloquearlo por eso mismo?. Los psicoanalistas tienen que limitarse a revolver el pasado de quienes quieran hacerlo, no de todos los que caigan en el consultorio, y si pretenden que todos hagan terapias largas, van a tener que bajar los precios y entender el nuevo paradigma socioeconómico de la república.
2- Los psicofármacos fueron concebidos con una única razón, aliviar el sufrimiento de personas que sufrían distintas patologías, razón por la que hay una tan amplia gama de fármacos. Los psicoanalistas odian estos fármacos porque les quitan pacientes, remueven síntomas y ellos sostienen que los síntomas tienen un sentido. Eso es cierto, adherimos a la teoría de que los síntomas tienen un significado, pero, ¿no sería mejor eliminar los síntomas, y hurgar en el pasado sin la presencia de ese molesto síntoma que hace más dificil la vida de la persona?. Los psicoanalistas dicen que borrar un síntoma sin psicoanálisis, hace que otro síntoma tome su lugar, porque no se atendió la demanda subyacente, pero la persona consulta por el síntoma, no por la demanda subyacente que no conoce, y que probablemente no le interese.
3- Los manuales de psiquiatría son víctimas de los psicoanalistas por ser demasiado descriptivos, por no explicar cómo surge la enfermedad, y remitirse a enumerar los síntomas (de todos los manuales, la referencia mundial, el DSM IV, es casi como la Prensa para el Presidente Kirchner). Estos manuales, al despojarse de toda teoría, y remitirse a la enumeración de los síntomas, solamente toman lo que todos los psicólogos y psiquiatras comparten, y lo aglutinan en un solo libro, los manuales son útiles, son necesarios, y sobre lo que se dice en ellos no hay dudas ni discusiones, porque ayudan a la descripción de una enfermedad. Ahora, si cada neurosis tiene un origen distinto según los hijos de Freud, ¿eso es ciencia?, ¿un conjunto de síntomas similares, que tienen orígenes diferentes es ciencia?, ¿no debería haber una Neurosis por paciente, si no todo es equiparable?
El Psicoanálisis tiene lo suyo, ha hecho grandes (grandísimos) aportes a la Psicología durante sus más de 120 años de existencia, pero adherir a él como si fuera la Verdad Última, despreciando a todos los que piensen distinto… eso NO es ciencia, eso ES religión fundamentalista, ¿vieron esos tipos que se explotan para matar enemigos de Alá?, estos son iguales pero sin las bombas, intentan destruir a todos los enemigos de Freud.

















