El ex Presidente Menem llamó a Israel para expresar sus condolencias por el atentado a la AMIA, Menem no entendió algo que pocos Argentinos pudieron entender, el atentado contra la Sede de la AMIA no fue un atentado contra el Estado de Israel, fue un atentado contra todos los argentinos, en el que 85 ciudadanos argentinos perdieron la vida.
Lo mismo nos pasa con el brutal atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, la Estación de Atocha en Madrid, o los atentados en Londrés, tendemos a reducirlos a golpes locales, a que Estados Unidos, España o Inglaterra son responsables de algo, y por eso atentan contra ellos… pero lamentablemente, esto no es así.
Un grupo de fanáticos quiere conquistar el mundo y obligarnos a pensar como ellos, los mismos que queman diarios y embajadas porque no les gustan los dibujos, son los que atentan contra la seguridad de las personas; los atentados en Estados Unidos cambiaron el mundo, intentaron ser un golpe contra la libertad, contra el comercio libre, contra la democracia… contra todo lo que los tiranos odian y detestan…

En la calles del mundo hubo gente festejando que alguien atacara los Estados Unidos, sin entender que estaban siendo atacados símbolos de libertad, de seguridad y de estabilidad mundial… esta gente también festeja el ataque contra la AMIA, esta gente defiende a Hezbollah, a Al-Qaeda, a Irán, a Chávez o a Fidel Castro… o como la Señora Hebe de Bonafini, que está en los actos del caudillo venezolano, admira a Fidel Castro, defiende y admira a los asesinos de ETA… y de paso se abraza con el Señor Presidente de los Argentinos.
¿Esto es lo que queremos?, ¿o queremos ser libres, en un mundo libre, donde incluso exista la libertad de ser fanático religioso?

















