Ya posteamos la épica e incomparable estupidez del Vaticano en su afán de evangelización de Second Life, y ahora un grupo eco-terrorista (en nuestra concepción) quiere crear una isla virtual desde donde animalitos muy simpáticos intentarán explicarnos lo horrible que es tener una empresa y dar trabajo, comer carne, tener un auto y dejar la computadora prendida por un rato descargando un par de cosas.
Ahora, no es necesario decir que Greenpeace y toda esa porquería son una basura política izquierdista de proporciones épicas, que no solamente están consagradas en el Manifiesto del Estúpido Verde, sino que también se demuestran en marchas AntiGlobalización Virtuales, cuando no hay nada más globalizado que la Internet, o en unidades básicas del movimiento pro-desempolvo de fotos de viejo choto Perón y la cabaretera de la esposa.
En fin, Greenpeace es una mierda, ya lo dijimos., y todos saben que si la mierda no se limpia a tiempo, apesta todo lo que tiene cerca.

















