Muchas opiniones surgieron a raíz del post anterior, y me gustaría explicar mi opinión, o mi punto de vista, porque releyéndolo creo que no me expresé como debía, lo que generó algo bueno, que es una discusión de fondo que nos han negado desde hace mucho tiempo.
Yo entiendo que la idea de “profesores armados” o “alumnos armados” suena macabra, pero lo que planteo no es eso, sino la libertad de legítima defensa, manifiesta en la libre portación de armas de fuego.
Voy a parafrasear a un programa de televisión (Penn & Teller: Bullshit!), ya que no es mío el ejemplo. Si partimos de la base que hay más gente buena que gente mala, la idea es armar a la gente buena para que se defienda de la gente mala que ya está armada; ahora, si partimos de la base que hay más gente mala que gente buena, estamos jodidos.
Además, con la lógica de ¿para qué armarnos si cuando algo pase hay que llamar a la policía?, suenan dos preguntas: 1. ¿Por qué esperar que algo pase, si teniendo la oportunidad de defenderse evitaríamos eso? 2. ¿A quién van a llamar para defenderse de la policía?
No propongo volver al Wild West donde por una mujer, una cerveza o un juego de truco se arme un tiroteo, pero sí que la gente mayor de 18 años, que pase un estrictísimo psicofísico realizado por el estado y por un particular pueda tener un arma y no arrepentirse ni avergonzarse, y pueda llevarla consigo en la calle, no a la vista, pero sí al alcance de la mano.
O, al menos, en el otro extremo, si la ciudadanía va a estar desarmada, lo que hay que hacer es bajo cualquier punto de vista hacerle a todos los delincuentes más dificil el acceso a las armas, ya que por $50 compran una, la venden a $400 en los planes del estado, compran otra por otros $50 y le regalamos $300 para que compre balas, más armas o droga y alcohol que ya sabemos los resultados que generará.
La Argentina enfrena una ola de inseguridad como yo no recuerdo, y ya hemos visto la ineficiencia o complicidad de la policía, o si somos más generosos, vemos que están tapados de trabajo y no pueden cumplir con el servicio necesario, así que en este país estatista, hasta podríamos hablar de darle una mano al Estado, aunque claro, habría que modificar algunas leyes para que el delincuente siga siendo tal, y la víctima que se defendió no pase a ser el malo de la película, pero bueno, hay que partir desde algún lado.
En una de esas no fui claro y se confundió mi idea de Libertad de Portación con Armar a la Población, que son dos cosas muy distintas, y lo segundo es demasiado peligroso en un país mal educado y mal preparado como cualquiera de Latinoamérica (Chávez arma a sus milicianos), pero sostengo que la Libertad de Portación y Tenencia de Armas es un derivado directo del Derecho a la Legítima Defensa, porque, ¿cómo uno puede defenderse legítimamente cuando está en desventaja contra su atacante, desventaja impuesta por el Estado?
A no olvidar que el primero que sacó leyes para desarmar a la población civil fue Adolf Hitler, un desquiciado totalitario que se impuso por el odio y el resentimiento (y dije Hitler, no Kirchner, leé de nuevo), ¿por ese camino quieren ir?



















FezeroX, es clara tu postura y me parece bien que la vuelques aquí, sirve para el debate. Igual yo insisto en que no están dadas las condiciones para que los civiles puedan andar con armas, es peligroso y suelen llevar situaciones al límite donde solo un profesional (a veces ni ellos) puede tomar la decisión acertada.
Estoy de acuerdo que el plan de desarme fue una payasada, y que el mismo Estado es el que facilita luego las armas por izquierda. Creo que el control está ahí, tratar realmente de erradicar las armas y castigar a los que delinquen con armas de fuego. Yo me mantengo en que el único depositario de la fuerza debería ser el Estado, la defensa propia a veces se excede a cruza márgenes difíciles de definir.
saludos
Hay un tema subyacente que me parece digno de mención: nuestra Constitución nos manda defender el país y esa misma Constitución por las armas si fuera necesario (art. 21). No podríamos hacerlo si nos desarman. El desarme es inconstitucional.