John Galt es un personaje ficiticio de la no tan ficticia novela “La Rebelión de Atlas”, de Ayn Rand. John Galt es el hombre que decidió ser hombre, que se reveló contra la masivización y colectivización de la vida; es el que no puso precio a su vida ni a sus ideas, es el que vive y no reclama que nadie viva para él.
John Galt no usa la fuerza, usa argumentos para explicar, y sus argumentos racionales tiran abajo el colectivismo; John Galt no quiere ser un héroe, mesías, no quiere poder, John Galt quiere vivir y que lo dejen vivir.
John Galt es la voz de la razón, de la inteligencia, de los productores que atacan a los parásitos y a los que viven de los que producen.
Ahora, ¿qué es ser John Galt?, ser John Galt es encarnar estas virtudes, es defender la propia vida y la propia producción; ser John Galt es no dejarse avasallar, no comprar un discurso, es no comprar sin entender.
Argentina necesita John Galts que se paren y digan: “Lo siento, pero esto es una mierda; esto no funcionó, no funciona y no va a funcionar. Yo no soy parte de esto, y no quiero que me echen la culpa del caos que esto va a engendrar”.
En definitiva, John Galt es el hombre libre, el hombre que todos deberíamos querer ser, lo que deberíamos luchar por ser; el que no claudica, el que afirma: “Mi vida es mía”, y el fruto de lo que haga con ella, mi producción, es mío para hacer con él lo que quiera.
Ahora, ¿quién quiere ser John Galt en este país?, ¿quién se anima a encarar eso y a defender al individuo, la más maltratada de las minorías?
Anexo: El Discurso de 90 páginas de John Galt
“I swear—by my life and my love of it—that I will never live for the sake of another man, nor ask another man to live for mine.”


















Justo estoy terminando de leer La Rebelión de Atlas.
En este país John Galt sería un loquito hablando solo.
(En una parte de la novela, cuando describen las consecuencias de aplicar eso de “De cada quien según su capacidad, a cada quien según su necesidad”, me acordé de la frasecita vernácula”Donde hay una necesidad hay un derecho”. Me acordé, y me entristecí ).
Ayn Rand hace pronósticos más acertados que los de Nostradamus… y como dice, Bugman, La Rebelión está más inspirada en la Argentina que en los Estados Unidos; entre Perón y su… su… ramera hundieron el país.
Y es cierto que nadie le prestaría atención a Galt hoy, pero con el tiempo todos dirían: “Ah, sí, tenía razón…”.
Muchos tenemos un John Galt dentro y lo reconocemos cuando dejamos de leer los diarios que repiten las mismas noticias año tras año con diferentes protagonistas: cuando nos pudrimos de las pavadas de la television, de los programas sin contenido.
Cansados de ver que cada día es más facil para la mayoría no pensar, tener hijos no deseados y no saber o no preocuparse por mantenerlos (Dios proveerá);
cansados de mantener a Delia, Castells y sus patotas de vagos o de tener que pagar la deuda externa que los saqueadores de la Argentina robaron.
Y también lo reconocemos cuando vamos a votar sabiendo que las masas de no-pensantes nos van a seguir exclavizando a gobiernos corruptos.
El Mundo está esclavizado por el mismo virus, independientemente de gobiernos de izquierda o derecha.
¿Dónde creen que se podriá recreear la Atlántida? ¿La Cumbresita en Córdoba? ¿El Bolsón en Rio Negro? ¿O dónde?
En una isla del Atlántico, en plenas aguas Internacionales. O en el campo de alguien, en cualquier lugar de Argentina, desde donde se evite al gobierno.
NI ROBAR, NI MENDIGAR
TRABAJAR ES EL MEDIO MORAL PARA CRECER
TRABAJAR ES PONER EN PRACTICA UNA HABILIDAD CON VOCACION
UN ABRAZO LIBERTARIOS