No he dicho nada de este gran salto al vacío a la modernidad que nuestra Presidente defiende con tanto esmero de las críticas del imperialismo que nos quiere mantener en el pasado, pero hoy no sé de qué más escribir (en realidad sí, pero tengo ganas de esto)
Cuando se anunció (por primera vez) la obra para hacer el tren bala que uniría en pocos minutos Buenos Aires – Rosario – Córdoba, anunciaron que costaría unos U$S 1.320.000.000; la última vez que hablaron de él, se les escapó que nos iba a doler algo así como U$S 4.000.000.000.
La idea del Gobierno es hacer una faraónica obra para que dentro de cinco años, cuando toda la banda esté presa se alterne democráticamente por otro gobierno y la justicia funcione, la gente vea al tren pasar y se acuerde de ellos y de cómo llevaron al país al Siglo 21 con trenes que existen solamente en 4 países del mundo (Francia, España, Japón y no me acuerdo del otro).
El problema es que esta obra no va a ser un salto a la modernidad, porque va a requerir de grandes subsidios para que alguien pueda pagar el pasaje, ya que análisis serios hablan de pasajes que rondarían los U$S 200 (algo así como $ 600), y por esos valores todos estamos de acuerdo en que es mejor tomar un avión.
Personalmente, no me subiría a ese intento de salto a quién sabe donde porque seguramente algún funcionario se quedará el 50% de la inversión en los frenos, las vías se doblarán, o quién sabe qué maravillas pasarán en esa argentinización de la frivolidad; eso sí, me gustaría un viaje inaugural con Mercedes Sosa, Pablo Echarri, los Korol, el staff de “la tv pública”, Rudy Ulloa, la tilinga, el bizco, y tanta otra lacra… y que el tren descarrile y se queme con ellos adentro porque las puertas no funcionan, pero eso no es más que un deseo.
Además, la Presidente piensa adquirir otras obras de un fundamental valor estratégico, como serían una Escalera Eléctrica a la Nada, un Rascacielos de Cartón Prensado y la Lupa más grande del Mundo, eso sí se cae el plan de un sistema bloqueador del sol…
Pero volvamos a la realidad, es cierto que parecen salidos de un dibujo animado grotesco, pero son reales, así como el Tren Bala que van a hacer y los Fondos de Santa Cruz que vuelven a no volver; por suerte la gente se ha despertado un poco y deja de creerle a esta banda y algunas iniciativas se ponen en marcha para frenar esta estupidez.
La oposición presentó una medida judicial para parar el Tren Bala, y Mr. Groncho está juntando firmas para que no se tiren $ 12.000.000.000 (eso si sigue costando lo que hoy dicen), pero a menos que un Juez se despierte, o nosotros nos despertemos en otro país, esta boludez no se va a parar, y los pobres diablos que viajan peor que ganado en los trenes de Buenos Aires van a ver pasar los fondos que podrían ayudarlos a parecer seres humanos.
Por su parte, el bombero cabezón ya piensa en quién será su próximo delfín, y el ladrón de De la Sota parece el elegido; desde acá humildemente le pedimos a Duhalde que deje de salvarnos, antes estábamos condenados al éxito, pero desde que llegó nos indultaron.
Pero a no desesperar, porque a este proyecto lo administrará una empresa con historia, porque nadie está más capacitado que la empresa que explota los trenes destruidos de Buenos Aires en la actualidad, así que los destinos de quienes suban estarán garantizados.
P.D.: Como vamos, de estos no nos salva ni la tripulación del Enterprise, ¿vendrá Spock a la inauguración?; ¿quién más debería subir al viaje inaugural del Monorriel de Springfield Tren Bala a la Modernidad?




















