Es probable que por primera vez desde lo de Nora Dalmasso todo el país haya estado mirando a Río Cuarto el domingo pasado, aunque por una situación muy diferente, que nada tenía que ver con los informes del FBI que algunos dicen ya están en las oficinas del Señor Anibal Fernández, donde se evitará que sean manoseados y truchados.
Pero volviendo a los que nos convoca, el domingo se realizaron elecciones municipales para elegir quién sería el próximo intendente de la ciudad (así como Macri, pero con otro título), y de paso renovar el Tribunal de Cuentas y el Consejo deli(be)rante que está tan activo como la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.
Había 6 listas, pero voy a hablar de tres, no porque los otros no lo merezcan, sino porque no los conozco ni sé lo poco que sé de los otros tres.
Juan Jure: Delfín del actual intendente, el Contador Benigno Antonio Rins, con todo lo que eso acarrea; Rins fue Radical K de la primerísima hora, fue el candidato a ViceGobernador de Juez en Córdoba, elección que “ganó” el Delasotista Schiaretti. En campaña los dos se peleaban por ser el más cristinista, Juez le echó la culpa al aparato K de permitir el saqueo electora,y se abrió… Rins quedó pataleando solito en el aire. Después de eso, Juez se volvió opositor y a Rins (y Jure) no le quedó otra opción. Actualmente son de los que defienden al campo del Gobierno K, pero la lealtad está probada no ser uno de sus fuertes.
Tin Sánchez: Venía por el PJ (PJK ahora) desde las retenciones que se abrió y se presenta como delasotista, en vez de kirchnerista; pero el estigma de ver a Néstor como Presidente del Pj no se lo iba a quitar nadie, además, también en su momento, igual que Schiaretti y De la Sota, eran kirchneristas furiosos.
Además, lo acompañaba este afiche
Eduardo Scoppa: El candidato del ARI, ser segunda fuerza a nivel nacional no ayuda en la ciudad; venía con la consigna de la renovación y de que es nuestro Mesias, lo que no ayuda más, nos cansamos de Mesías.
Para ganar en Río Cuarto es necesario conocer la mentalidad de Río Cuarto, y a Río Cuarto le gusta el lujo y el confort, alguien que acompaña a alguien que quiere saquear la ciudad no va a ganar, por más que la otra opción haya estado antes con el Gobierno; tampoco va a servir un mesías religioso, porque a la Iglesia en Río Cuarto se va a mostrar la ropa y a asegurarse de que el de al lado no tenga mejor auto: eso es Río Cuarto, una ciudad cholula a la que le gusta la buena vida, y las retenciones joden la buena vida, so, el que esté con el Gobierno Nacional, pierde.
Esto es todo por ahora, traigo los resultados y mi impresión de porqué ganó el que ganó y perdieron los que perdieron más tarde.






















…el Consejo deli(be)rante, ¡muy bueno!
Quedo a la espera tu visión completa sobe la victoria de este tipo. Hay tanto veletismo que uno no sabe si verlo como algo positivo o como otra dosis del kakismo imperante.