Falleció Ricardo Alfonsín. No viví su Presidencia así que no voy a opinar sobre ella, seguramente tuvo errores y aciertos, probablemente más errores, pero también es cierto que no la tuvo sencilla. Es imposible gobernar con los sindicatos, el peronismo y militares en contra.
Fue el único Presidente, de los que tuvimos desde el 83, que tuvo que padecer levantamientos armados. Le tocó juzgar a los militares cuando merecían el título, no les peleaba como les pelean ahora que de pedo están conscientes.
Los pollos de Mazorin, el Pacto de Olivos, defendió a miembros del ERP como abogado, su gobierno fue responsable de la hiperinflación, todo eso es cierto, pero creo que a pesar de todo, no tenía mala leche.
Cuando se equivocó se me ocurría que no lo hacía de mala leche, como Kirchner que tiene como plan quedarse con el país o quemarlo; era político de pura cepa, probablemente el último político real de la Argentina.
Para juzgar a los ex-Presidentes se me ocurre que es una buena idea ver si pueden o no caminar por la calle. Alfonsín podía salir a la calle sin ser abucheado y apaleado, los últimos que tuvimos viven refugiados y paranoicos. Caminar en paz no es poca cosa.
Ser asociado a la democracia no es poca cosa. Y fue importante su plan, fallido, de mover la Capital Federal a Viedma, reforzando por fin un poco el federalismo. Tampoco es poca cosa. Intentó juzgar a los montoneros pero el plan fracasó.
Las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final pueden haber sido malas, o lo que sea, pero ayudaron a tranquilizar el país. En ese momento era necesaria la paz, y ayudaron a calmar el país.
Tuvo algunos aciertos, un millón de errores, pero fue importante. De intenciones no vive la República es cierto, pero prefiero buenas intenciones que malos hechos.
Se le pueden decir un millón de cosas, incluso que ayudó a tumbar el gobierno del correligionario Fernando de la Rua, pero fue uno de los mejores políticos de la democracia.
Cuando era chico y escuchaba a la gente hablar de Alfonsín hablaban como hace unos meses se hablaba de Obama: generaba esperanzas, y eso es llamativo, es importante, es rescatable. Dentro de tanto escepticismo, hartazgo y asco alguien generó esperanzas.
Así como recibió un homenaje en vida, lo que tenemos que aprender es a aprovechar a los vivos mientras los tenemos, homenajearlos en vida, y en otros casos destruirlos en vida. De todo esto, lo que importa rescatar es que al kirchnerato hay que destruirlo cuanto antes y juzgarlo ayer.
Nos los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino: invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución para la Nación Argentina.



















Pobre los habitantes de este pseudo país que tenemos que conformarnos con las buenas intenciones de los politicos…
Buena foto la ultima!
Menem enfrentó también levantamientos militares.
Uno de ellos un día antes de la llegada al país de Bush padre (entonces presidente de los EEUU).
Gracias por el tip, Sine-Metu, no lo había escuchado nunca.
Justo te iba decir que Seineldín se sublevó el 3/12/90 y con muertos y todo, yo tenía 12 años me acuerdo patente. lo peor de Alphonse fue, dentro del mar de cagadas que se mandó, la hiperinflación, eso es una descarada violacion del derecho de propiedad , tambien me acuerdo, iba con mi vieja al super y había que apurarse a comprar mercadería porque cada 10 minutos pasaba una mina a remarcar los precios con una maquinita ticketeadora, saqueos, estado de sitio, el dólar por las nubes, al lado de él Menem fue Churchill. Lo que no entiendo es como todo eso se borra de un plumazo sólo porque el tipo se murió.
Se me ocurre que Alfonsín fue mejor persona que Presidente. Y la mayor estupidez de este país es recriminarle una de las cosas más sensatas que hizo, como las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. El país no explotó porque ayudaron a calmarlo.
De todos modos, lo más importante que hay que rescatar de todo esto es el hecho de apreciar a la gente en vida. Hay que decirles que se los quiere, o juzgarlos y mandarlos a pudrirse en la cárcel en vida. Después de muertos no puede hacerse nada.
De que año es la foto?