De mis clases de Formación Ética y Ciudadana, en el secundario hace no tantos pero sí varios años, me acuerdo cómo nos enseñaban la creación de las leyes.
Una de las variantes era que una cámara, Diputados o Senado, trataba un proyecto, una vez aprobado era girado a la otra cámara, que podía devolverlo con modificaciones o aprobarlo o rechazarlo de pleno.
Si era aprobado, el proyecto iba hacia el Poder Ejecutivo, que podía aprobarlo, convirtiéndolo en ley, o vetarlo.
¿Qué va a hacer la oposición, si llegase a controlar el Congreso, si en el Poder Ejecutivo se encargan de vetarle sistemáticamente todas las leyes que proponga?
Por supuesto que con la oposición en control del congreso podríamos esperar que alguien se anime a pedir el Juicio Político de la marioneta del Ejecutivo, pero sigue siendo desesperanzador el panorama, gane o pierda el kirchnerismo, porque pueden hacer daño mientras existan.
La única solución es eliminarlos permanentemente del sistema político nacional.



















En realidad eso no podría suceder, ya que si las cámaras tienen la mayoría necesaria pueden repeler el veto presidencial.
Art. 83.- Desechado en el todo o en parte un proyecto por el Poder Ejecutivo, vuelve con sus objeciones a la Cámara de su origen: ésta lo discute de nuevo, y si lo confirma por mayoría de dos tercios de votos, pasa otra vez a la Cámara de revisión. Si ambas Cámaras lo sancionan por igual mayoría, el proyecto es ley y pasa al Poder Ejecutivo para su promulgación. Las votaciones de ambas Cámaras serán en este caso nominales, por sí o por no; y tanto los nombres y fundamentos de los sufragantes, como las objeciones del Poder Ejecutivo, se publicarán inmediatamente por la prensa. Si las Cámaras difieren sobre las objeciones, el proyecto no podrá repetirse en las sesiones de aquel año.
Ahí por más veto que haya, si las cámaras lo aprueban, el proyecto debe ser promulgado obligatoriamente por el PEN.
Muy buen dato el que da Iván. Aunque convengamos que es más beneficioso para el país eliminarlos permanentemente, exportarlos si es posible.
Saludos
PLPLE
En un país normal diría “Gracias a Dios por el artículo 83″, pero la forma en que esta lacra se ha cagado en la Constitución es un mal precedente. No creo que decidan someterse a la Ley.
Apoyo firmemente la moción. Hay que eliminarlos.