Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Actualidad’ Category

Desde el domingo pasado escribo en El Libre Pensador, pero como es un poco más serio y con otras reglas, es con otro estilo y un poco más neutral, aunque trato de dejar en claro mi posición.

Están todos invitados a pasearse por ahí, es un muy interesante compendio de opiniones de todo el espectro. Por mi parte, proveo al sitio de mi visión de la Argentina, y voy a tratar de no abandonar el blog, donde puedo descargarme con otro lenguaje y con más pasión.

Mis aportes a dicha página: http://www.ellibrepensador.com/author/fzerox/

Den una vuelta.

Anuncios

Read Full Post »

Escrito por: José Saba

Hace unos meses atrás, a unas cuadras de mi casa sucedió algo que ya es moneda corriente en nuestros tiempos, pero no es normal. No me quiero meter en la discusión filosófica de que se considera normal o no, por lo tanto voy a tomar el término común. No es común que una niña sea asesinada, en medio de una discusión de la cual era totalmente ajena, si fuese partícipe tampoco sería común, tanto ella como su familia. Para todo aquel que ignore el hecho el mismo ocurrió el día 3 de Febrero (era Domingo) entre las calles Las Heras y Alsina, en la Ciudad de Río Cuarto aproximadamente a la una y treinta de la madrugada. El nombre de la pequeña era Florencia. Ahora bien, muchos pueden pensar, sí no es común que ocurra éstos tipos de episodios pero en nuestros tiempos tampoco es extraño. Me parece que en un breve análisis de nuestra sociedad se puede sintetizar las causas de éste hecho.

Más allá del análisis jurídico, quiero llamar a la reflexión. Es una creencia arraigada en mí (y como puedo escuchar en otras personas) que la inseguridad se ha adueñado de nuestros barrios. Encima quien más se encuentra desprotegido es el ciudadano común, porque los delincuentes gracias al sistema legal o a la corrupción de todo el sistema entran y salen de las cárceles. Esto genera cada vez más resentimiento en el ciudadano, generalmente aquellos que se encuentran en la franja de la clase media y que en definitiva es la fuerza trabajadora del país, porque la persona de clase alta apenas siente de vez en cuando lo que es la impunidad ya que cuenta con los recursos necesarios para protegerse, como abogados u otras salidas que el dinero puede adquirir y las personas de clase baja se ven protegidas por el Estado ya sea económicamente, por ejemplo al proveerles de casas de primera calidad a las cuales una persona de clase media le sería imposible llegar ya que el sistema justamente no lo protege (quien desee pruebas fácticas dirigirse al barrio de los relocalizados en la calle Maipú al 3000 en Río Cuarto) o judicialmente con ése sistema legal al que hacía referencia antes. Con esto no quiero decir que esté en desacuerdo con que el Estado provea de beneficios a una determinada franja de la sociedad, pero a lo que voy es que en todo caso debería colaborar con la clase que genera mayor cantidad de ingresos (descartando obviamente a los propietarios de campo los cuales se han visto beneficiados por el contexto mundial y la trepada del crecimiento del precio de los granos, lo cual ha generado que desde un punto de vista económico ya no pertenezcan a la clase media) la cual es la clase trabajadora. Quizás en éste punto peque de utópico, porque mi lógica me dice que si una persona trabaja y gana lo que cree es lo que le corresponde, por un lado no sólo será más eficiente, sino que tendrá un nivel de vida más alto. Los ingresos serían más altos, lo cual generaría una mayor propensión al consumo (y no al ahorro, siempre y cuando obtengamos equilibrio económico), las arcas del Estado será mayor sin necesidad de llevar las retenciones al campo al 44 %. Por lo tanto vemos que la solución debe venir desde la base, y no se debe acudir a soluciones dirigidas a ganar elecciones. Y por último, al generar mayor cantidad de empleos, ya que las inversiones estarán dirigidas a generar un mayor PBI, las clases bajas podrían pagarse su casa, y de a poco borraríamos la eterna idiosincrasia de la “viveza criolla”, lo cual debe ir acompañado de una seria educación basada lamentablemente en cosas que no son tan palpables como valores y el respeto a determinadas normas de conducta. Digo lamentablemente, no porque me parezcan inútiles, sino por la dificultad que reviste transmitir una IDEA a otra persona que está educada de una determinada manera.

Y sin embargo, otra clase que he estado obviando pero ya voy a mencionar, es tan miope que no se da cuenta que la clase media es el motor de la sociedad, y ésa es la clase política. La cual para sorpresa de muchos provienen principalmente de la clase media; lo que es paradójico ya que no se observa un cambio de una u otra parte. Por lo tanto esta situación es insostenible y no se observa un cambio ni al corto o al largo plazo, producto de la injusticia social, económica y política la cual se ve expuesta. Entonces, este contexto me lleva a otra pregunta, ¿Qué va a ocurrir el día que la clase media se harte de ésta situación? ¿Qué ocurrirá el día que la clase media se canse de estar bajo el yugo de incompetentes y corruptos? Encima recalco nuevamente que le paga indirectamente y directamente con impuestos a la clase pobre los beneficios que recibe. Quizás lo utópico de la propuesta es la búsqueda de eficiencia, pero si otros lo han podido alcanzar, ¿por qué no nosotros? La respuesta se encuentra en lo que respecta a lo cultural y a la idiosincrasia propia de nuestra sociedad, donde se premia a aquel que más gana haciendo menos, o sea a la clase política y a una de las cargas más grandes que tiene el Estado argentino como es el empleado público, quizás una de las mayores vergüenzas que tengamos. En ellos se sintetiza ineficiencia, irresponsabilidad, desmotivación y “viveza criolla” al por mayor, por favor que desesperanza. Y allí unos a otros se pasan las culpas, o fruto del aparato burocrático a uno lo envían de un lado a otro para realizar un simple trámite; lo mismo pasa a la hora de señalar a un culpable ante una situación tan infortunada como Florencia.

Otro punto a tener en cuenta es cómo se invierte el fondo público, por ejemplo, escuchaba hace unos días a una persona que hoy es cuestionada en nuestra provincia y ésa es Luis Juez. Pero decía algo muy sensato, y es que la provincia no necesita urgentemente un tren bala, sino caminos secundarios o mejoras en los que tenemos; así vemos que la inversión está destinada a satisfacer las necesidades de ciertos lobbies y se olvida de la gente. Tampoco voy a ser tan inocente y no creer que las declaraciones de Juez aparecieron en un momento oportuno, en pos de lograr sus intereses propios (los cuales son recordarle a la gente lo que sucedió en las elecciones del año pasado).

A la hora de hallar un responsable caemos en lo mismo de siempre, todos y nadie son culpables. El sistema jurídico es culpable porque quien efectuó el disparo tenía antecedentes penales, la clase política (y toda la clase política, sí generalizo porque en muy raras situaciones se escuchan voces de autocrítica) no es capaz de generar condiciones para el desarrollo económico general, los ciudadanos por no hacernos oír (ya que solo 500 personas marcharon en repudio de lo sucedido). Ahora si nos tocan el bolsillo todos salimos a la calle a protestar, lo cual me parece bien, porque de ésa manera vemos que la sociedad argentina tiene sangre y desea reaccionar ante tanta ineficiencia.

Por último deseo realizar una propuesta, porque criticar es sencillo, pero proponer no tanto. Para paliar ésta situación, haciendo referencia específicamente al tema de la seguridad, hay que hacer un cambio radical desde la base. Me parece que subir las penas no es la solución, hacer cumplir las que tenemos y están tipificadas en el Código Penal si. Esto se logra con una reestructuración de las instituciones como la Policía y las cárceles, que son caldo de cultivo para que la persona en realidad delinca aún más. Es un tema delicado, no se tiene una receta mágica para realizar ésta reestructuración, y es un tema que debe abordarse desde una perspectiva tanto política, social y judicial.

Política, porque debe curarse una de las grandes enfermedades de la Argentina, que es la corrupción. Y que de una vez por todas se acaben los Kirchner, Duhalde, D´Elia, etc, etc. Aquí no hay un problema de distribución, por que directamente no existe. Y a eso hay que sumarle que las “inversiones” son dirigidas a obtener solo mas votos manteniendo una gran franja de la sociedad siendo desocupados rentados. Quizás ése sea uno de los puntos más cuestionados por la gente, pero no se lo ataca de manera directa, la verdad, no entiendo.

Social, porque debemos caer en la cuenta de una vez por todas que no podemos perjudicarnos unos con otros. Nuestro discurso debe sonar, por lo menos cohesionado, porque mientras más fraccionados estemos peores serán las consecuencias, es lo que desea el gobierno, enfrentarnos a unos con otros, para que ellos aparezcan como indispensables.

Por último, lo que hace referencia a lo judicial me parece que mi opinión ha sido expuesta a lo largo del escrito. Pero lo importante aquí es no olvidar que una pequeña niña fue asesinada, en lo que hasta hace unos años era una tranquila ciudad, y mi intención fue llamar ala reflexión en varios aspectos, más allá que se cuelen opiniones personales.

En cuanto al campo (tema en boga en la actualidad), recomiendo que no veamos todo negro o blanco, obviamente que el gobierno es ineficiente, corrupto, hasta estúpido; pero tampoco protejamos a determinados productores (me refiero al gran productor, ya que el pequeño es quién sufre ésta quita injusta de dinero fruto de su trabajo, y a aquel que se ha manifestado de manera totalmente incorrecta ante conciudadanos).

No los aburro más. He leído por allí que muchos piensan distinto, me parece bárbaro, ya que en las diferencias podemos formar un pensamiento más sólido y argumentado.

Read Full Post »

Argentinos

Hay muchas formas en un ejemplo cotidiano ver una muestra de la realidad de este gran país que se pelean por saquear y destruir, o al menos de vender al postor más bolivariano o políticamente vendible; puede verse a los argentinos en una fila de banco, tratando salvajemente de ganar un lugar a costas del que llegó primero; puede verse en las canchas de fútbol donde se matan por algún negociado cerca del estadio.

Puede verse la argentinidad en todo su esplendor en la gente paseando al perro y dejando la mugre de este en la puerta de la casa de otro, en los semáforos donde el color amarillo parece transparente y el rojo amarillo; podemos ver argentinidad en las rutas donde en el afán de ser cool o de ganarle al del frente, se generan accidentes donde hay demasiadas pérdidas de vidas.

El Argentino por sí avasalla todo lo que tiene al frente, está enseñado a que todo debe serle restituido porque le fue arrebatado por un poder superior en algún momento previo a s u nacimiento, previa a su existencia, y así es como vive; roba cuando sale del país, evade, no cumple las leyes y no denuncia al ladrón de al lado para que robe más, y así no se fijen en él.

Ayer, en algo más trivial que todo esto, encontré otra prueba de pura argentinidad en un mero juego de cartas; la discusión nació porque descubrimos que en el juego en cuestión no estábamos siguiendo todas las reglas, y porque propuse que las anexáramos o que elimináramos las inventadas por nada, y supongo que si se siguió con la lectura desde el principio, se intuirá cuál fue la respuesta de los compañeros de cartas.

La respuesta unánime fue NO a las reglas oficiales, porque la idea era seguir jugando al juego transmitido por las familias de cada uno de nosotros, en lugar de aprender y seguir adelante jugando como se debe, decidieron aferrarse a su superioridad sobre las reglas, sobre la ley, que en este caso, es algo estúpido, trivial, pero que es un fiel reflejo de porqué estamos donde estamos.

Obviamente, ante esto, intenté razonar con argumentos, incluso llegando a ejemplos tales como “si en mi familia me enseñan a jugar al fútbol con las manos, sigue estando mal”, pero bueno, hoy siguen destruyendo un juego, aferrándose a sus reglas que valen más que algunas que están aceptadas para eso.

La Ley tiene que existir únicamente para resguardar las libertades individuales de la mayoría que avasalla sobre ellas, pero para eso deben ser respetadas y adecuadas, pero si no somos capaces de respetar las reglas básicas de convivencia, vamos a terminar en un caos sin precedentes, incluso mayor que en el que vivimos.

Si lográramos vivir bajo la máxima de “mi libertad termina donde empieza la libertad del otro”, en lugar de bajo “sálvese quien pueda, como pueda”, podríamos salvarnos antes de que sea demasiado tarde, pero este no parece ser el caso.

Damas y Caballeros, bienvenidos al Pandemonio, ustedes lo crearon, que lo disfruten.

Read Full Post »

Si algo debo rescatar de esta estupidez pseudo-religiosa de fin de año, es que las reuniones familiares son tierra fértil de dónde conseguir información y posturas sobre la realidad, y en muchas de ellas a veces se consigue alguna que otra frase llamativa que se presta para la tan temida discusión de ideas.
La última frase que escuché y que me pareció interesante fue “todos tenemos la culpa por lo de Cromagnon”… y mi primer instinto ante semejante burrada fue el de decir que NO, y pasar a explicar porque no puede compararse a las víctimas del Tsunami con las del boliche que se quemó, ni porqué deben echarnos la culpa a los que no tuvimos que ver con semejante barbarie.
En primer lugar, yo no soborné a nadie, nunca, por lo que la falsa habilitación no es culpa mía; en segundo lugar, no cerré la salida de emergencias con un candado; como si eso no fuera poco, no encerré bebés en un baño para ir a alcoholizarme/drogarme (créanme, ESO no es culpa de Ibarra ni de “todos”, sino de un montón de imbéciles que deberían ser castrados químicamente), así que la falacia de que todos somos responsables de lo que pasó en Cromagnon se cae tan rápido como las esperanzas de que algo cambie en este país; es culpa de Callejeros, Chabán, los policías corruptos, los socios de Chabán, el imbécil que prendió la bengala, los padres de los chicos muertos, especialmente de los imbéciles que los dejaron en un baño… pero no es mía ni de mis amigos, ni mucho menos de “todos”.
Que Ibarra tiene parte de culpa por alojar funcionarios corruptos en su gobierno no debe ni siquiera ser discutido por la obviedad, pero la responsabilidad del Intendente de Buenos Aires no es ir a revisar de boliche en boliche, porque para eso hay inspectores.
Otra cosa, ya que está tan de moda el circo, algo que yo hubiera ordenado sería un examen toxicológico de todas las víctimas, del primero al último, y a todos los que estuvieran alcoholizados o drogados les negaría indemnización; tiene que haber libertad de ingesta de sustancias, pero con la libertad viene la responsabilidad (palabra fea para los progre)
Ahora, si lo que realmente quieren con esto es plata o un rédito político, no mientan, pero yo me niego a que me hagan responsable de cosas de las que no tengo nada que ver, y me niego a la victimización por todo… no todos son víctimas, por más redituable que sea el serlo hoy en día; si quieren plata, trabajen.

cromagnon-men.jpg
Cromagnon podría haberse evitado, es cierto, pero ya cansó, no son víctimas del sistema ni mucho menos, cuando mucho, son víctimas de su propia imbecilidad y por su “rockera” necesidad de violar leyes y reglas, como por ejemplo la de no prender bengalas en un lugar cerrado; no son víctimas, no son héroes, y por más calles que corten, no van a serlo, y va a ser más profundo el rechazo de la sociedad por estas medidas que parecen realmente salidas del cerebro de un Neanderthal.
¿Quieren que no se repita?, no ataquen a la democracia y a las instituciones, enséñenle a sus hijos a no ir a lugares no habilitados, a cumplir las reglas, a mirar salidas de emergencia, a no alcoholizarse como hobby, a no drogarse como negación de la realidad, y a seguir demás detalles que no necesitan ser validados con un título de Harvard, pero dejen de joder con el Estado, el Estado no tiene que enseñarle a la gente a ser menos idiota, porque su función es hacer a la gente idiota, y por eso los liberales abogan por un Estado mínimo.

Read Full Post »

Ya dejé muy en claro mi opinión sobre el coreano infeliz que quiso ejecutar a media Virginia Tech hace unos meses y de cómo esto se reduciría o evitaría con una libertad total para la portación y tenencia de armas, pero lo que ni la CNN, ni mucho menos Clarín dijeron, es que hoy acá, en Río Cuarto, tuvimos un casi-Cho, aunque es igualmente estúpido y trastornado.

Hoy estaba intentando almorzar cuando me entero que un alumno de 4º año de las Escuelas Pías (de donde egresé hace unos años) había aterrado a toda la escuela porque llevaba mucho tiempo amenazando que hoy, 19/11 iba a matar a medio mundo, lo que lógicamente hizo que los que estaban enterados y tienen dos gramos de cerebro no asistieran a clases por miedo a que el infeliz concretara las amenazas.

Como la ciudad está conmocionada porque hace no mucho un estúpido arrastró a una chica al suicidio porque la madre de ella decía que era un estúpido y no la dejaba salir con él (¿vio cómo los padres tienen razón a veces?), todo el mundo salió a opinar al respecto, y es interesante el grado de estupidez casi sin precedentes de la mayoría de las opiniones, son casi acordes a la política del gobierno de psicotizar la realidad, eso es negarla y crear una nueva bonita y tolerable.

Quizá uno de los imbéciles más grandes en opinar haya sido el director, el Lic. Scoppa (sí, va con nombre y apellido), quien siendo cuestionado por la prensa a las siete de la mañana, se limitó a decir que no era política del colegio hacer públicas las cosas de los alumnos, lo que le generó un reto del jefe de la policía local, quien le dijo que si sabía algo y se hacía el pelotudo por cuidar el feudo que arruinó, sería responsable.

Por su parte, las potenciales víctimas (los alumnos) estaban divididos entre los que no fueron porque siguieron su sentido común, y quienes fueron, y se florearon frente a las cámaras del lastimoso noticiero local diciendo que había que entenderlo, que era nada más que un chiste, etc, etc… claro que después son los mismos que colgarían carteles para decir que cristianamente lo perdonarían si los mataba a todos.

Después, ante las cámaras, siguió el circo de los padres, quienes casi tan divididos como las neuronas que no hacen sinapsis en algunos, postulaban que el pobre idiota era una víctima más del sistema (sistema malo, nada mejor que echar la culpa a algo intangible que, en otro caso, a los padres del pequeño desgraciado), y en el otro extremo, estaban los padres que querían que lo metieran preso, lo metieran en un psiquiátrico o al menos lo expulsaran para sentirse tranquilos, postura con la que estoy de acuerdo, porque con ese individuo en el aula uno ya nunca va a estar tranquilo, aunque claro, en la Argentinad desarmada no le sería dificil entrar y matar a algunos ex-compañeros, razón por la que la idea del psiquiátrico o el penal siguen siendo las mejores.

Mientras todos desfilaban ante las cámaras, la policía registraba la casa del sujeto que revolucionó la ciudad solamente para encontrar que lo más peligroso era una grabación de Patinando por un Sueño, que tiene el mismo efecto que una bala alojada en el lóbulo frontal del cerebro.

Ahora, supongamos que el loquito iba armado, ¿no se solucionaría si cada profesor o cada persona mayor de 18 años pudiera hacer uso de su derecho a la legítima defensa?, así nos hubiéramos ahorrado Columbine, Carmen de Patagones, Virginia Tech y el susto que este pobre diablo le hizo pegar al colegio, ya que, no sé si alguien habrá notado, que las masacres son en lugares donde va gente DESARMADA, en las convenciones de rifles o de la NRA nunca aparece un loquito, contrario a lo que digan TVR y CQK, porque antes de que pudiera hacerse el imbécil ya lo hubieran vuelto colador.

Read Full Post »